Piscina de sal
Qué hace el clorador, por qué sube el pH, cuándo añadir sal y cómo limpiar la célula.
Cada clorador salino necesita un nivel de sal concreto para producir cloro, y no todos piden el mismo. Indica el que recomienda el fabricante de tu equipo y te decimos cuántos kilos añadir.
Es un cálculo directo: 1 g/L en 1 m³ son 1 kg. Para subir la salinidad de 0 a 4 g/L en una piscina de 40 m³ hacen falta 4 × 40 = 160 kg de sal (algo más si la sal no es pura; la calculadora supone un 99,5 %).
| Volumen | 1,5 g/L | 3,0 g/L | 4,0 g/L | 5,0 g/L |
|---|---|---|---|---|
| 10 m³ | 15 kg | 30 kg | 40 kg | 50 kg |
| 20 m³ | 30 kg | 60 kg | 80 kg | 101 kg |
| 30 m³ | 45 kg | 90 kg | 121 kg | 151 kg |
| 40 m³ | 60 kg | 121 kg | 161 kg | 201 kg |
| 50 m³ | 75 kg | 151 kg | 201 kg | 251 kg |
| 60 m³ | 90 kg | 181 kg | 241 kg | 302 kg |
| 80 m³ | 121 kg | 241 kg | 322 kg | 402 kg |
El agua del grifo ya trae algo de sal disuelta, así que en la práctica se necesita un poco menos. Por eso conviene medir antes de añadir, empezar con el 80–90 % de lo calculado y completar después de medir.
Depende del equipo. Por ejemplo, Hayward indica un nivel óptimo de 2,5 a 4 g/L para sus cloradores, y existen equipos de baja salinidad que trabajan con menos. Otros fabricantes piden valores distintos. Con poca sal el clorador produce menos cloro y la célula se desgasta; con demasiada, puede dar alarma y el agua resulta más corrosiva para los metales. Consulta siempre el manual de tu equipo.
La sal no se «gasta» al producir cloro: el cloro vuelve a convertirse en sal al actuar. Se pierde con el agua que sale de la piscina (contralavados del filtro, salpicaduras, vaciados parciales) y se diluye con la lluvia. La evaporación no la reduce: el agua se evapora, la sal se queda. Por eso, tras rellenar mucho con agua nueva, conviene volver a medir.
La única forma de bajarla es renovar parte del agua. La calculadora te indica qué porcentaje: para bajar de 6 a 4 g/L hay que cambiar un tercio del agua.